Recojo sus síntomas de forma integral, realizo una exploración minuciosa y, en función de los hallazgos, determino qué pruebas adicionales (analíticas, neurológicas o internistas) son adecuadas.
A partir de todos los resultados disponibles, elaboro un plan terapéutico claro y comprensible, médicamente fundamentado y ajustado a sus necesidades.
Le acompaño con pasos claros y realistas, manteniendo siempre una visión global de su situación de salud.
➔ Si se identifica con alguno de estos temas, estaremos encantados de ayudarle de forma personal. Pedir cita es el primer paso para ganar claridad y recuperar energía.
Reservar cita onlineLa sobrecarga sostenida puede provocar agotamiento físico y mental, junto con dificultades de concentración, trastornos del sueño y descenso del rendimiento. Evaluamos de forma médica qué factores están afectando al sistema nervioso y desarrollamos un plan terapéutico estructurado y adaptado a cada caso.
Las dificultades para conciliar o mantener el sueño reducen la capacidad de recuperación del sistema nervioso y pueden intensificar otras molestias. Analizamos posibles causas neurológicas, internistas o relacionadas con el estrés y definimos una estrategia de tratamiento individual.
La tensión persistente, las palpitaciones, la inquietud o la sensación de no poder relajarse pueden ser expresión de una desregulación del sistema nervioso asociada al estrés. Valoramos posibles causas físicas, asesoramos con base médica y proponemos medidas claras y eficaces.
Cuando incluso las tareas cotidianas resultan demasiado exigentes y falta la energía, puede tratarse de una sobrecarga crónica, cambios metabólicos o una desregulación neurológica. Investigamos cuidadosamente el origen del cansancio y acompañamos el proceso paso a paso hacia una mayor estabilidad.
Síntomas como falta de energía, ánimo bajo o pérdida de interés pueden tener distintos antecedentes neurológicos y físicos. Nos tomamos las molestias en serio, realizamos un diagnóstico dirigido e iniciamos el tratamiento adecuado.
El estrés crónico afecta al cerebro, al sueño, a la concentración y al bienestar general. Evaluamos la situación desde una perspectiva médica, revisamos los efectos físicos y elaboramos un plan individual, aplicable en el día a día y basado en evidencia para reducir síntomas relacionados con el estrés.
El TDAH no diagnosticado puede manifestarse como inquietud, tensión interna, dificultades de organización o sensación de sobrecarga. Realizamos una anamnesis detallada, utilizamos procedimientos diagnósticos contrastados y aclaramos si existe TDAH o si conviene considerar otras causas. Con esa base, revisamos opciones terapéuticas médicamente adecuadas.
Si disminuyen la memoria, la concentración o la orientación, conviene realizar una evaluación temprana. En el Chequeo Cerebral, mediante exploración neurológica, pruebas cognitivas y diagnósticos complementarios, analizamos si los síntomas se corresponden con cambios esperables por edad, si se relacionan con el estrés o si pueden indicar una demencia. Recibirá una valoración clara, recomendaciones concretas y, si fuera necesario, tratamiento o estudios adicionales dentro de nuestra red.